El cine testigo de la crisis de vivienda.
El crack del 2008 no sólo puso fin a la burbuja del ladrillo, ese curioso fenómeno por el que podías comprar un piso en 2005 por 200.000 euros y venderlo en 2006 por 300.000 sin reformas ni mejoras de ningún tipo. Ese fenómeno por el cual parejas con unos sueldos de poco más de 1000 euros iban al banco y les daban una hipoteca a 40 años no sólo para una casa, para una casa, los muebles y electrodomésticos, la boda y la luna de miel. Era la España del pelotazo; y el pelotazo nos golpeó a todos en la cara. Con la restricción del crédito tras la quiebra de un banco al otro lado del Atlántico, la consecuente recesión y el paro pasando de los menos de dos millones en 2007 hasta los más de 6 millones en 2013, la mayor consecuencia social fueron los desahucios por impago de las hipotecas, que se habían firmado y celebrado antes del crack. Según el CGPJ entre 2008 y 2016 se llevaron a cabo más de 330.000 lanzamientos hipotecarios. Como nacido en 1996 recuerdo ver desde mi cuer...