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Mostrando entradas de septiembre, 2026

Farenheit 451 La distopía que demonizó a las masas.

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  Farenheit 451 es uno de esos libros que la gente espera que te hayas leído en el instituto. O al menos eso me dijo mi madre cuando un amigo me lo regaló por mi cumpleaños seguido de la muletilla “no me creo que no lo hayas leído”. He de decir que yo me alegro de haberlo leído a los 30 y no a los 15 porque hay bastantes cosas que no sé si hubiera percibido en mi adolescencia.  Ray Bradbury escribió esta distopía a la que muchos intelectuales han hecho referencia últimamente para comentar este presente tan voluble en el que vivimos. A grandes rasgos retrata una sociedad anestesiada, constantemente bombardeada por mensajes publicitarios y todo tipo de estímulos. En las casas, las pantallas ocupan todas las paredes de una sala, en el transporte público se reproducen cuñas machaconas constantemente; y si vas en coche sólo puedes percibir unas gigantescas vallas publicitarias porque la velocidad mínima es de 80 km por hora.  Todo son estímulos, velocidad y peligro, de modo q...

¿Para qué quiero ser productivo?

  Un día me sorprendí pensando que ojalá los días tuvieran 30 horas. Honestamente, vaya mierda de deseo. Quiero decir, te pones a pensar que ojalá ocurriera algo que cambiaría tu realidad, la realidad en general y lo que pides es 6 horas más cada día… ¿6 horas más para qué? Supongo que es algo que todos hemos pensado alguna vez, todos querríamos más tiempo para dedicar a lo que no podemos porque no nos da la vida. Pero en lugar de pensar ojalá trabajase de martes a jueves, yo pensé que lo ideal era alargar los días un 25% más.  Después recordé el concepto de productividad que me explicaron en clase de economía en el instituto. “ Productividad es el resultado de la técnica con la que aplicando la menor cantidad de recursos en un tiempo determinado se puede obtener la mayor cantidad de productos o ofrecer un servicio a la mayor cantidad de gente posible ”. O algo así recuerdo. Esa definición se aplica a empresas, pero yo no tengo ninguna. Ni siquiera trabajo por cuenta propia. S...